Estamos fritos con las antenas
8 Noviembre 2006
No está nada claro el tema, tampoco la influencia que sobre nuestro organismo tienen las ondas electromagnéticas de los transformadores eléctricos. Durango tiene instalados bastantes en el subsuelo. No se ha demostrado que son dañinos pero tampoco lo contrario, ante la duda existe algo llamado principio de precaución.
Los que si lo tienen claro son un grupo de vecinos de Getxo. Admirable trabajo. Quieren impedir la colocación de estaciones base de telefonía móvil en las azoteas de los domicilios por razones de salud. Según afirman: nadie ha podido asegurar hasta el momento su inocuidad, por lo que debe prevalecer el principio de precaución: ante la falta de certidumbre científica, prevenir mejor que curar.
Nos alegra la existencia de sitios como Antena No un síntoma de buena salud para los movimientos ciudadanos. No dejen de visitarlo. Es desolador el comprobar como las operadoras trabajan con total impunidad y las quejas de los vecinos, casi siempre justificadas, los mandatos judiciales o los expedientes municipales son pasadas por el sitio que ustedes ya conocen: por el forro testicular. De momento se puede protestar.
8 Noviembre, 2006 a las 20:32
Estooo …
Lo de la tarjeta 3G es a ratitos además igual es que estoy sugetionado, pero acabo con un dolor de cabeza algo raro. Me lo haré mirar :)
Por cierto a ver si terminais de una vez el dichoso artículo, o como poco el tema del GPG. No me digais otra vez que lo escriba yo. Ejemm.
Saludos y tal
25 Noviembre, 2006 a las 21:10
En la blog el gastronomo furioso, puede leerse una noticia inquietántemente llamativa:Cociendo huevos con el mobil.
Un huevo entre dos telefonos móviles funcionando se cuece al de 50 minutos.
“Conclusión : Además no es muy barato que digamos… la radiación emitida por los Móviles es capaz de modificar las proteínas del huevo.
Imagínate que puede hacer con las proteínas de nuestro cerebro cuando hablamos mucho con el Celular”.
Yo creo que este experimento podría explicar mucas de las molestias que a veces sentimos cuando nos rodean los dichosos aparatos.