The eTa Ruman Show ¿Y?
23 Septiembre 2008Voy a tocar, levemente y como de pasada, dos temas uno relacionado con eta y (perdón por la redundancia eta = y ) sobre algunos rumanos acusados de tener más morro que espalda. Arrancamos. ¡Viajeros al tren!.
En el sitio web Durango + leí una entrada cuyo título era: Durango organiza actos por el día del alzheimer. Una reseña sobre una noticia aparecida en el diario Deia. Los comentarios aparecidos en dicha reseña derivan hacia temas que poco o nada tienen que ver con la noticia original, bueno algo si, surge el tema de las ayudas sociales para atender las necesidades de los enfermos y de sus familiares.
Alguien nos cuenta el caso: Algunos rumanos aprobetxategis defraudan, mienten o engañan. Yo no lo se, si alguien tiene pruebas ya sabe que tiene que hacer: denunciar. Pero claro, a más de uno le trae a cuenta poner un rumano en su vida: Por ejemplo como mano de obra barata para que le reforme la cocina, no es cosa denunciar cuando uno puede aprovecharse de un chollo como ese y sin iva oiga, sin iva.
¿Que hay fraudre?. Es evidente y hay múltiples casos en los que dichas ayudas han sido retiradas. Pero lo que subyace en el fondo es un caso claro de xenofobia. Ahora que la crisis aprieta, a los lugareños nos quitan el trabajo, conviene pues incidir y publicitar al máximo a los peores elementos de la comunidad rumana. ¿Es que no hay ni un rumano bueno?. Para desgracia de algunos son la mayoría, así que no los sepulten echando toneladas de mierda sobre ellos.
Necesitamos gente legal, buena y trabajadora. ¡Vaya que los necesitamos!. El conjunto de los inmigrantes aporta más al estado de lo que reciben, ahi están las cifras y las estadísticas. Y los que estafen o no cumplan la ley (que nos puede gustar más o menos) a juicio y si se demuestra que son culpables sanción al canto. Como a todo hijo de vecino.
En este asunto los medios de incomunicación de mayor éxito o audiencia hacen un trabajo fino. Si existen los buenos rumanos (o suramericanos, senegaleses, etc.) ¿por qué no aparecen sus buenas historias?: ¿Y que me dicen de los gitanos dedicados a la venta ambulante que vemos en nuestros mercados populares?. Y así vivimos, dirigidos a golpe de titular y campaña de concienciación.
Todos somos Truman Burbank solo que el director del show no es Christof sino quienes controlan el Mercado de la Atención. ¿De verdad que a ustedes les preocupa ETA?. A mi lo que realmente me preocupa es que existan personas que sean incapaces de controlar su lado obscuro, siempre presente en nuestra naturaleza humana. Digamoslo claro: La sensación de Poder, el humillar al otro, el hacer daño … a algunos les produce placer.
Desde esa perspectiva muchos humanos que gozan dentro de una organización como ETA no difieren demasiado de ciertos ejecutivos, empresarios, padres de familia y esposos, mafiosos, etc. que disfrutan jodiendo la vida a los demás. Hay grados: muerte instantánea o muerte tras una lenta y sutil tortura que demora o alarga el orgasmo de ver humillado y derrotado al otro.
¿Quien dirige su vida? ¿Quien le dice a usted qué cosa es importante o no? Truman Burbank necesitó toda una vida para descubrir que dios era Christof. ¿Se imaginan el futuro si descubrieran por fín esto?. Un futuro incierto que dependería totalmente de cada uno de nosotros. Un futuro solo para valientes.
Truman alcanza el final del plató y encuentra una salida. Antes de que salga, Christof aparece nuevamente e intenta una vez más de que Truman no abandone su utopía artificial. Éste una vez más rechaza la oferta y desaparece tras la puerta a un futuro incierto. Mientras tanto, los espectadores de todo el mundo se alegran de este desenlace, aunque casi inmediatamente lo olvidan y buscan algo más para entretenerse.
Puede servirles otro programa que acaban de estrenar titulado The eTa Ruman Show. Que se diviertan.

23 Septiembre, 2008 a las 11:53
Muy bueno el juego de palabras e ideas.
La “clase” empresarial nos dice que se necesita mano de obra extranjera para garantizar un nivel de productividad competitivo(200.000 inmigrantes más), las escuelas se saturan con alumnos y alumnas inmigrantes sin garantias de ofrecer un servicio de calidad a estos nuevos ciudadanos/as, los supermercados intentan captar a este nuevo cliente que llega en grandes oleadas, contratamos por cuatro duros a empleadas de hogar o personas que cuiden nuestros ancianos…
En torno a este fenómeno se mueve mucho dinero; el posible fraude de los rumanos me parece que no es más que una anécdota sin importancia. Más me preocupan otros fraudes ejecutados delante de nuestras narices y a gran escala.
23 Septiembre, 2008 a las 12:32
Tienes más razón que un mártir. Y claro que hay grados, gradillos y “gradosillos”. Aunque yo, a pesar de que cada día me quiten un pelo -pensamientos inconfesables de por medio- podría arrancar un cabello, pero no una cabellera. Pero claro, todo el mundo no tiene paciencia.
23 Septiembre, 2008 a las 12:43
Gracias por leer y comentar. Hay algunos guiños cinematográficos más que no quedan quizá claros. He puesto algún enlace. Para no retocar el texto, así se queda. explico:
En la novela y la versión cine de “El tercer hombre” Holly Martins recrimina a Harry Lime los daños que ocasiona el vender penicilina adulterada (la famosa escena de la noria). Harry Lime, tras un discurso cínico y muy propio de esta sociedad enferma, termina diciendo: Y libre de impuestos, amigo, libre de impuestos.
Saludos
23 Septiembre, 2008 a las 13:15
¿Por qué nos fijamos siempre en los más débiles y que carecen de importancia?, a los gordos, que esos si que defraudan, son a los que hay que controlar
23 Septiembre, 2008 a las 15:45
Hola Enrike gusto de verlo por aquí.
No, si a los gordos ya nos persiguen ya. Dentro de poco nos convertirán en delicuentes, nos perseguirán y nos declararán culpables de todos los males de la humanidad. Yo que soy muy respetuoso con la ley ando comiendo un poco menos (la crisis económica esa que dicen que hay tambien ayuda).
Ahora que si te refieres a los que van sobraos y tienen chalecos llenos de pasta (que parecen tíos embarazaos), ese es otro asunto. Son tipos respetados, vaya a usted a un comercio (o a un banco o a un juzgado o a un ministerio o consejería) con pinta de pobre … y posiblemente sean amables pero lo que se dice caso, no le harán ninguno. Igual le mandan a Servicios Sociales, donde le harán todo tipo de preguntas y le respondan: Vuelva usted mañana a las 8 que repartimos bocadillos de chope a punto de caducar. Un suponer
Un saludo