Agendas 21 y más cosmética natural
2 Abril 2007
Roberto Bermejo en la conferencia en el I.E.S Santiago Apostol, de Almendralejo. 24 febrero 2007. Fotografía Extremadura al día.
¿Y que tiene que ver lo que ocurre en Extremadura con la comarca del duranguesado? Además de que muchos ciudadanos de la comarca tienen su origen en esa región, existe un curioso patrón de comportamiento oficial para el lavado de cara. La Diputación de Badajoz procedió tambien a la firma de la Carta de Aalborg en junio del 2003 y desde el Área de Desarrollo Local, inició la puesta en marcha del proceso de Agendas 21 Comarcales en la provincia de Badajoz.
¿Les suena todo esto de algo?. Las Agendas 21 pretenden organizar la participación ciudadana alrededor de una serie de organigramas diseñados para crear un espacio de consenso y cooperación interadministrativa en cuestiones clave para la sostenibilidad del desarrollo de cada comarca.
Si los ciudadanos participan en las Agendas 21, exponen sus inquietudes y posibles alternativas, los técnicos elaboran estudios, los políticos elaboran planes de acción, etc. ¿Por qué en la comarca de Barros les plantan una refinería o atraviesan el duranguesado con el TAV a pesar de la clara oposición de los vecinos de la comarca afectados?. ¿Para que sirven las agendas 21?. Pura cosmética.
Las plataformas ciudadanas, constituidas fuera del ámbito de control oficial que representan las Agendas 21, son ninguneadas. Las conclusiones y acciones recomendadas por los expertos en las Agendas 21 olvidadas. ¿Para que sirven las agendas 21?. Plataformas ciudadanas: contra el TAV, contra la refinería, contra la central de Boroa, contra las canteras de Mañaria o Atxarte, contra el ruido de la calle Tronperri, ¿De verdad alguien cree que pueden conseguir algo presionando a los responsables políticos o llevando estos asuntos ante la justicia?.
Las plataformas ciudadanas se crean con esa intención. Contra el desánimo que generan los largos procedimientos burocráticos y judiciales, contra la desidia y bonitas palabritas de los políticos locales, contra la indiferencia de los políticos nacionales y el ninguneo generalizado por los medios generalistas. Hasta el momento todas las propuestas procedentes de los responsables políticos tienen como objetivo demorar las soluciones, maquillar los problemas y engrosar las cuentas de empresas expertas en la gestión medioambiental y en devorar recursos públicos.
Los ciudadanos ya expresan su opinión, pero nadie parece enterarse. Los casos de Boroa, Atxondo o en la Tierra de Barros (y más ejemplos que pueden encontrar en la Red) tienen algo en común, no se ajustan a los formatos marcados por el Mercado y un sistema democrático degradado a su medida, el buen rollito, los estudios de expertos con certificación adecuada y todo aquel canal fuera del control político y financiero de los nuevos caciques de turno. ¿Habrá que volver a las barricadas?. Esperemos que no. Pero no es suficiente con escuchar a los ciudadanos fingiendo interés, además hay que ponerse manos a la obra, ser eficientes y explicar con claridad como se gestionan los recursos públicos. Que los ciudadanos además de voz tengan poder. Eso no se consigue solo votando cada cuatro años.