Dos Rivales Casi Iguales y una de piratas
21 Mayo 2007Cuando me tomo un café, no diré el sitio para evitar mosqueos, no es infrecuente que se me acerque alguien (hasta ahora siempre de color negro) ofreciéndome música o películas a muy bajo precio. Nunca he comprado estos productos en el mercado negro y cuando me los ofrecen declino la invitación a entrar en este circuito disfrazado de solidaridad con el inmigrante subsahariano. Hasta que, hace un par de días, se me ocurrió expresar mi opinión al vendedor y al dueño del establecimiento, les dije que aquello era ilegal y un robo. El vendedor se mosqueó y adujo que todo el mundo se lo bajaba de internet, el propietario del establecimiento apuntaba a la condición social del vendedor, de algo tiene que comer. A partir de entonces mal rollo como siempre ocurre cuando se expresan opiniones contrarias a las que mantiene la mayoría.
Tambien he comentado este tema en otros ámbitos y siempre oigo los mismos argumentos para justificar el robo. No los repetiré aquí, ya los conocen. El día que tuve la desgraciada ocurrencia de expresar mi opinión al vendedor pirata y al dueño del establecimiento estaba pensando en el proceso de producción de la película Dos Rivales Casi Iguales y sabía de las dificultades para su financiación. Los productores se empeñan hasta la camisa, recorren despachos para obtener cofinanciación y subvenciones, coordinar a muchas personas y llegar a acuerdos con pagos condicionados al éxito de ventas de la película. Se estrena el día 25 y hasta entonces todo son nervios e incertidumbres. ¿Podremos pagar todos los créditos?. Por que esta producción ha costado 2,380 millones euros. En eso estaba pensando, no en los fabulosos beneficios de la industria americana ni en el acceso libre a la cultura. Creo que hay que empezar a separar y distingir las cosas. Matizar que dicen.
Que la gestión de derechos que realiza la SGAE y el tema de las patentes de software o de medicamentos no es el mejor sistema del mundo ya lo sabemos. Pero lo que tengo claro es que si usted no puede permitirse comprar un producto (por muy cultural que sea) esto no justifica el robo. En todo caso habrá que establecer mecanismos que permitan acceder a todos a determinados productos culturales sin que por ello se resientan los derechos de los autores. Tambien es cierto que el reparto de los beneficios que genera el producto cultural (o informático o farmeceútico o industrial) es bastante injusto, el autor no es precisamente el más beneficiado. Por otro lado cada uno es muy libre de hacer lo que estime oportuno y allá con su conciencia. A lo que iba.
Para que una película como Dos Rivales Casi Iguales sea posible se ha requerido además de financiación, la colaboración entre siete pequeñas productoras (Basque Films, Salto de Eje PC, Life and Pictures, Notro Films, Jaleo Films y Digital K ). Por cierto que el director de producción es Galder Gaztelu-Urrutia de Basque Film, del que ya hablamos aquí a propósito de la producción del largometraje documental “Tras un largo silencio”.
Para saber quien es el director, actores y demás podeís visitar la página web oficial. Tambien es posible acceder a la información de la producción de esta película, que en principio iba a titularse El Lunar, visitando esta página web.
¿De qué va esta película?
Dos Rivales Casi Iguales es la historia de los gemelos. Una comedia ambientada en la actualidad, y que transcurre entre Madrid y los parajes de la Ribera Navarra del Bidasoa. En este hermoso valle conviven salmones, ranas y otras muchas especies animales, además de los habitantes de un pequeño pueblo, donde se encuentran los orígenes de la familia protagonista.
En una época en la que las diferencias en política cada vez se estrechan más, y la gente entiende cada vez menos, un “pequeño” suceso va a desestabilizar el tranquilo devenir diario de este hermoso paraje en particular, y por extensión del paraje nacional.
Esta es la historia de dos hermanos gemelos: Jaime y Nacho, Nacho y Jaime, miembros de la importante, con raigambre, y numerosa familia López Zea. Nacho es ministro del Gobierno de la nación, y Jaime es uno de los médicos cirujanos más importantes del país.
Nuestros dos hermanos, como todos los años, como toda la familia, y como todo el pueblo, esperan impacientes la veda del salmón, para intentar sacar el primero de la temporada: “el campanu”. Pero este año las aguas y sus habitantes se van a revolver: Jaime, médico concienciado, se va a meter en política. Su popularidad va a crecer de forma imparable, y pronto, casi sin quererlo, ante la sorpresa de su familia y del pueblo, se enfrentará a su hermano por el puesto político más importante de la nación.
Si ya el país se encuentra confundido ante la oferta política existente, el decidir entre dos hermanos gemelos, aparentemente iguales, no se lo va a facilitar. ¿Serán iguales?, se pregunta la gente, ¿Su oferta no es la misma? Pero ellos pueden demostrar que no son exactamente iguales: una mancha de nacimiento les diferencia, y así lo mostrarán, de manera sorprendente, en el “cara a cara” televisivo.
Esta es la historia de Dos Rivales Casi Iguales, comedia coral, ácida con la política, con grandes sentimientos, en la que a veces las apariencias engañan.

21 Mayo, 2007 a las 18:59
Estimado amigo, el problema está en que la opinión que emitiste no era tal, sino una acusación. Le dijiste al que estaba vendiendo cds en aquel bar que era un ladrón. Normal que se ofenda. Incluso siendo, como es, delito la venta de copias de cds sin autorización. Ahí es donde se cae toda su argumentación. Hablas de “dar una opinión contraria a de la mayoría” cuando en realidad lo que pasó es que le dijiste a un pobre (porque sí, ese inmigrante que delinquía era pobre) que es un ladrón.
Si a una prostituta la llamas puta, también se ofenderá. Se ofenderá porque lo que la llamaste no es “una simple opinión contraria a la de la mayoría” sino una acusación en toda regla y encima dirigida a un sector que, como el de los inmigrantes, bastante tiene con lo que tiene como para soportar tu dedo en su cogote.
21 Mayo, 2007 a las 19:54
Bueno Yeyo. Estoy de acuerdo en que las cosas no son blancas o negras y que quizás haya exajerado la anécdota. La verdad es que le dije que no compraba productos ilegales de ahí surgió el resto, si me hubiera dejado en paz y no se hubiera puesto a justificar la venta todo habría quedado en agua de borrajas.
Cada cual es muy libre de ofrecerme lo que quiera, tambien yo soy libre de rechazarlo con un argumento. Cuando hablo de la opinión (o prácticas) de la mayoría es porque según Telefónica el 80 % del tráfico que gestiona se emplea para la descarga de música y películas. La anécdota quizá no es muy afortunada pero quienes compran esos productos o pueden permitirse ADSL no son precisamente un sector desfavorecido.
Por otro lado quizás sería mejor ofrecer más oportunidades a estos vendedores e integrarlos en actividades legales. Aunque está por ver si su condición de ilegales tambien justifica los sueldos de mierda que consiguen en la llamada economía sumergida (obras, servicio domestico, hostelería, etc.). La frase “Cobran poco pero tienen para comer” tampoco me sirve. Tampoco veo dedos acusadores (sindicatos incluidos) apuntando a gentes de bien que explotan descadaramente a estas personas …