Debate público ignorado y negociete redondo
20 Junio 2007Hay un ciudadano de Bilbao que, como muchos otros, esta cabreao. Por suerte ha decidido expresar sus opiniones por medios pacíficos y, lo que más nos gusta, utiliza el formato blog para hacerlo. Gracias a una referencia en su artículo Y vasca. Debate público ignorado y negociete redondo, nos enteramos de un texto de Ion Andoni del Amo a propósito de la Y Vasca:
Hay un capítulo de “Los Simpson” en el que se debate en qué invertir la multa impuesta a la central nuclear por vertido ilegal de residuos radiactivos. ¿Educación? ¿Urbanismo? Pues no, alguien les convence para construir un monorraíl. Moderno y rápido, la envidia de los demás pueblos. Aunque en una pequeña ciudad como Springfield, se demuestra que lleva de ningún sitio a ninguna parte; eso sí, el tipo se forra. El PNV y el PSOE han llegado a un acuerdo para la financiación y ejecución de la denominada “Y vasca”. Moderno y muy rápido, que nos conectará con Europa, dicen. Éste con dos raíles, eso sí. (Leer completo)
Siguiendo esta pista de opiniones sobre el TAV, la de Ion Andoni del Amo, encontramos otro interesante artículo del que entresacamos algunas de sus conclusiones:
Dos hitos importantes suponen estos días una profundización mayor. Por un lado, una nueva reforma fiscal regresiva, de manual neoliberal. Por otro, el proyecto de presupuestos de la CAV, donde destaca la “Y vasca”. A ello se destinan 281 millones de euros, superando ampliamente el gasto de cualquiera de los departamentos: 1,72 veces el gasto de inversión en Vivienda, 5,78 veces el gasto total en Euskara, 2,23 veces el gasto de inversión en Educación, 20,6 veces el gasto de inversión en Justicia, Empleo y Seguridad Social, 3 veces el gasto de inversión en otros transportes ferroviarios, 4 veces el gasto de inversión en Sanidad, 11,24 veces el gasto en el programa de energías alternativas. La “Y vasca” simboliza una orientación presupuestaria destinada a satisfacer las demandas del capital transnacional y especulativo y de la burocracia empresarial, por encima de cualquier consideración social o medioambiental.
En esta coyuntura, no se trata ya de incidir con pequeños aumentos de gastos sociales que permitan legitimar uno de los presupuestos menos sociales de Europa. No se puede seguir alimentando una espiral acelerada en la que los gastos sociales suponen una porción pequeña de mera legitimación y además en retroceso. No, la cuestión es otra, de orientación presupuestaria, de dónde y en qué se ponen las prioridades.
La ciudadanía debe ser consciente de en qué cesto se ponen los huevos. De si consideramos que lo más urgente en este país es llegar en 20 minutos de Bilbao a Donostia o el gasto en vivienda, sanidad, en un transporte público entre comarcas de calidad y barato, en educación… Y esto exige plantarse ante el modelo de desarrollo impulsado por los actuales gestores de las instituciones y, en el caso del escandaloso proyecto de presupuestos de la CAV, un rechazo contundente, sin perdón, que no deje espacio a maquillaje de legitimación. (Fuente)