Hilerriak
8 Julio 2007Es una pequeña broma, en la sección de enlaces se ha creado una categoría donde iremos dando noticia de los museos que ustedes pueden visitar: Hilerriak. Los cadáveres se divierten a la luz de la luna. El chiste lo entenderá el filólogo vasco, porque un museo en origen es un panteón de objetos muertos, el cementerio donde reposan las obras de los hombres. Precisemos, de algunos hombres. En euskera los muertos (ilak), la luz de la luna (ilargia) o la tablilla de madera para colocar la cera que se ofrenda a los difuntos (argizaiola) o la representación de la persona en la que la llama es el alma y la cera el cuerpo son asuntos debatidos, empleados en obras de arte con interés en recuperar las esencias del pasado. Forjar identidad propia y diferenciada que justifique el imaginario nacionalista vasco, eso sí obviando lo que de común tenemos con con otras tribus que pueblan las galaxias.
Manuel Montero nos advierte de que este es El País de los Museos, donde proliferan como setas aquellos dedicados a reafirmar el hecho diferencial vasco, etnográfico que dicen. Pero imagino que a Manuel Montero, como a tantos otros, no le importaría el encargo de crear o gestionar otro museo, o cementerio, aunque sea limpiando (o clasificando) el polvo y el moho del edificio correspondiente. Nada como vivir pastando en el, al parecer, inmenso prado del presupuesto institucional. A lo que iba.

Langarri - Hillaria - Garai (Bizkaia)
Fotografía de Cayetano Lupeña. 2004
¿Se han dado cuenta de que los grandes y pequeños museos de este país apenas hacen esfuerzos por poner las imágenes de obras que gestionan en la red?. Algo como el ya clásico WebMuseum parece impensable para el portero del cementerio. Los muertos son míos (aunque usted page con sus impuestos la autopsia, limpieza, embalsamado y etiquetado del cadáver), si desea verlos pague la entrada. ¿Para cuando un sitio web donde podamos ver a alta resolución todos los fondos de los museos públicos? ¿Derechos reservados?.
Habría que considerar pasar a dominio público los derechos de reproducción de las imágenes de las obras de arte que gestionan nuestros museos. Material para el investigador, material para los docentes y alumnos, materiales de acceso universal y gratuito. Mientras, los cadáveres continúan divirtiéndose y medrando a la luz de la luna, los gastos de los gorrones de la fiesta (a la que usted nunca será invitado) corren por cuenta de todos, a escote que dicen.

10 Julio, 2007 a las 17:37
Estoy completamente de acuerdo con lo que has expuesto. Es penoso ese afán de considerarse propietarios, más que depositarios, de unos bienes que pasan a ser patrimonio de todos.
Me dedico a la investigación y al mismo tiempo soy aficionado a la fotografía, por lo que he tenido reiterados problemas a la hora de poder tomar fotografías que enriquecieran algunos de mis trabajos.
Cuando tratas de razonar con ellos diciéndoles el destino que quieres dar a las fotos y que dispongo de cámara digital que no necesita flax, por lo que su objeción de daño al objeto de que se trate es infundada, se quedan pegados y te repiten que a pesar de todo, no.
Afortunadamente tenemos en la Web abiertas cantidad de bibliotecas con copias digitalizadas que me han venido muy bien en mi trabajo.
Un saludo
11 Julio, 2007 a las 15:05
Hola
Lo que comenta Jose María es cierto. Muchos centros y museos te obligan a pasar por su tienda si quieres tener una referencia de la obra. Es frecuente no poder encontrar una reproducción de una obra en particular (diapositiva, postal, etc.)
Respecto al artículo de Cayetano, coincido en la necesidad de digitalizar las obras de titularidad pública y ponerlas a disposición de todos en internet. Quizá exista algún proyecto pero de momento no tengo información de que esté algo en marcha.
Un saludo