Hipertexto
Sábado 3 Enero 2009 - Enviado por Cayetano LupeñaEl hipertexto trae, pues, nuevos modos de comunicación imposibles de capturar en el texto impreso. Me refiero, entre otros potenciales, a la facultad de crear un hipertexto interactivo y a la facilidad con que se puede integrar en el hipertexto recursos multimedia. Más significativo, sobre todo en este momento de transición y en lo relacionado con las humanidades y la creación literaria, es la apertura intertextual y contextualizadora que nos permite desarrollar el hipertexto. Estas diferencias, en algunos casos radicales, con relación al texto impreso y que a la vez crean y responden a unas nuevas necesidades de lectura, comienzan ya a exigir también un nuevo tipo de escritura. Necesitamos liberarnos de la mentalidad-libro-impreso, o sea, tomar conciencia de hasta qué punto nuestros modos de escribir –y también de pensar– se deben a las exigencias del texto impreso. Al mismo tiempo, necesitamos compenetrarnos con los requerimientos del hipertexto y así incrementar la eficacia de nuestra comunicación. Nos enfrentamos a un cambio de paradigmas que afecta tanto al lector como al autor. La cárcel del libro-impreso, que nos hace ver el hipertexto como no-secuencial, como carente de estructura y por lo tanto de un centro y línea argumental, debe dejar paso al texto pensado y escrito para una estructura hipertextual. Es decir, el texto que se estructura a través de lexias y de enlaces, pero no en una orgía caótica de relaciones intertextuales, sino siguiendo los objetivos que el autor desea comunicar (#).
José Luis Gómez-Martínez: Hacia un nuevo paradigma: El hipertexto como faceta sociocultural de la tecnología. (Editado en el 2001)