Timo fónicas
19 Noviembre 2007Afortunadamente las noticias sobre banalidades ocupan las primeras planas de los medios. Cada día un nuevo tema que hace que nos olvidemos del anterior. Así se favorecen los intereses de las grandes empresas en detrimento de los consumidores. Hay muchos casos que pasan a último plano. Recientemente en la cumbre iberoamericana el gobierno español salió en defensa de las empresas que operan en américa latina, entre ellas se encuentra Telefónica. Esta defensa del gobierno español se puso de manifiesto en el recurso contra la multa de 151,8 millones de euros que impuso la Comisión Europea a Telefónica por abuso de posición dominante en el mercado español de la banda ancha. El ministerio de Industria perdió el culo para defender a esta empresa y a la obscura gestión de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones.
Neelie Kroes, la comisaria de competencia, ya ha advertido en varias ocasiones la peculiar situación que se da en España. Kroes ha reiterado que la Comisión no acepta la situación que se vive en países como España, donde los consumidores pagan mucho más por la energía o las telecomunicaciones que otros estados miembros.
Mientras se lanzan trastos a la cabeza, la empresa presidida por César Alierta consiguió (según los datos presentados en septiembre 2007) beneficios récord en toda su historia.
El resto de operadoras no se distinguen precisamente por su capacidad de mejorar la situación, parece que con echarle la culpa a Telefónica tienen bastante, olvidando invertir en infraestructuras o mejorando el servicio que ofrecen a sus clientes. Y Euskaltel, por desgracia, no es una alternativa.
¿Hasta cuando habremos de soportar los consumidores los abusos consentidos por el gobierno de españa?