La élite se rebela: web 3.0
12 Diciembre 2007Es conocido por todos el ansia y la codicia de poder que caracteriza a la élite cultural. Una élite que lo es gracias a los millones de usuarios de sus productos, artísticos, literarios, etc. Ya ni siquiera disimulan: llamar basura a quienes les dan de comer no es muy buena idea. Pueden terminar limpiando ellos mismos su basura y plantando sus propios puerros, a falta de ingresos para pagar los criados.
Umberto Eco, en una entrevista, arremetía contra la Red ya que acabará creando una incomunicación total al permitir que cada uno pueda construir su particular enciclopedia del saber, imposibilitando los referentes culturales comunes (Octubre 2004 #) . Maruja Torres se desahogaba diciendo cosas cómo: tengo la impresión de que, parafraseando en mal rollo a Gil de Biedma, bien podemos decretar que navegamos entre las ruinas de determinadas inteligencias. Las de algunos Vigilantes de lo Ajeno aquejados de flojera de esfínteres informáticos. (Abierto 24 horas. Enero 2007). Pero hay más.
Ahora se reúnen en París (ya se sabe, el glamour) la crema de la crema, para inventarse un nuevo producto al que llaman Web 3.0. ¿De qué van a comer ahora que estamos descubriendo el negocio inútil de la apariencia y el lujo?. Al evento acuden, en peregrinación, todo aquel que quiera o pretenda ser algo en ese invento numerado como 2.0 (Web 2.0, Empresa 2.0, Politica 2.0, Negocios 2.0 …)
Las tesis de Andrew Kee, expuestas en su libro The Cult of the Amateur Keen donde señala, a grosso modo, que dar el papel de creador de información a cualquier persona que tenga un ordenador en su casa o en su lugar de trabajo es dañino para la cultura, para la propia sociedad; según el escritor, las webs en las que es el propio usuario quien crea, genera o distribuye los contenidos (YouTube, Wikipedia, blogs, etc) lo único que consiguen es “llenar Internet de porquería”. Me temo que la realidad es otra, ante tal cantidad de opciones Andrew Ke, y otros muchos, ven peligrar sus canales de distribución, donde la venta de sus ideas (¿porquerías?) corre serio peligro.
Parece que pocos quieren enterarse de que una herramienta como la Red va mucho más allá de lo que puedan imaginar. Millones de internautas forman pequeños núcleos en torno a intereses muy dispares, grupos de trabajo, grupos de activistas y conspiradores … Y tienen miedo, mucho miedo, de ser expulsados y perder el control de la información, o lo que es peor: dejar de ser líderes de opinión.
Cada vez necesitarán más apoyo de los gobiernos y leyes más restrictivas. Primero te llaman basura y despues lamerán el culo al legislador para proteger su negocio. Nada nuevo. Afortunadamente la Red proporciona herramientas suficientes, que nada tienen que ver con su limitadas ideas sobre qué cosa es la Red.

13 Diciembre, 2007 a las 0:42
muy bueno…
13 Diciembre, 2007 a las 23:27
Siempre ha habido profetas que te dicen lo que hay hacer, decir y pensar. Al fin y al cabo no hay nada más peligroso que alguien que piense libremente.
Al poder, sea religioso, político o cultural le da miedo la verdadera libertad y la verdadera conciencia.
Yo prefiero leer un blog estúpido y poder decirlo que una mierda de bestseller que todo e mundo idolatra.
De todas maneras tanto Maruja Torres como Umberto Eco dejaron de decir cosas interesantes hace muchos años.