Este sitio no sirve para nada

2 Enero 2008

Francisco Rubiales, nos contaba en El lado oscuro de los blogs: lo que más sorprende del informe es su tesis de que los blogs son una válvula de escape que permite a millones de ciudadanos sentirse libres, cuando en realidad esa libertad está circunscrita a un espacio limitado y todavía poco influyente de Internet.

Y esto lo percibo como cierto, como mucho un blog permite hacer visible un determinado problema. Una opinión, a favor o en contra, pero muy distinta es su influencia en la vida política: Poco o nada, mucho menos aún cuando se trata de un vehículo como Anboto News con cierto sabor local y minoritario. Lo que conseguimos aquí, como mucho, es una visibilidad estupenda para que dispare el cazador a eso que llaman enemigos ideológicos. Pero influencia poca, por no decir ninguna. Sin embargo hay indicadores, en los Usa al menos, de que las cosas están cambiando.

Una muestra de ello son las leyes que se han ido aprobando para regular el uso que hacemos de la Red. Las advertencias de este nuevo estado, restrictivo, de cosas no transcienden aún a la sociedad. Gracias a las sutilezas legales a nada que realmente incordies te cierran el servidor en un plis plas. El caso del semanario La realidad es una aviso para navegantes: ¿Dónde acaba el derecho a informar y empieza el derecho al honor?. Ese límite no queda muy claro en la Red y está sujeto a la interpretación personal de un juez.

A lo anterior hay que sumar el evidente desconocimiento sobre la Red del legislador, como ya escribía Juan Manzisidor en octubre de 2002 sobre la ley recién aprobada entonces:

¿Rebelión cibernética? No, más bien desentendimiento y desconocimiento, trufado de la convicción de que esta ley, por exagerada e irreal, no puede aplicarse en su sentido estricto. No es casual que más de un abogado aguarde al acecho para recurrir ante el Tribunal Constitucional el primer dictamen emitido. De momento, el primer efecto tras la entrada en vigor de la LSSI es el resurgimiento de las críticas y las manifestaciones de desazón respecto a la política tecnológica que se practica en España.

Y así seguimos. Leanla, si son capaces de entenderla, ya que el desconocimiento de una ley no te exime de cumplirla. Por un lado hay una disposición, Fomento a la participación ciudadana en la sociedad de la información, donde leemos buenas intenciones:

Con el objeto de fomentar la presencia de la ciudadanía y de las entidades privadas sin ánimo de lucro y garantizar el pluralismo, la libertad de expresión y la participación ciudadana en la sociedad de la información, se establecerán medios de apoyo y líneas de financiación para el desarrollo de servicios de la sociedad de la información sin finalidad lucrativa que, promovidos por entidades ciudadanas, fomenten los valores democráticos y la participación ciudadana, atiendan al interés general o presten servicio a comunidades y grupos sociales desfavorecidos.

Y por el otro, exigen identificarte públicamente para saber a quien hay que disparar en caso de que te excedas con eso que llaman pluralismo y libertad de expresión. Conocemos todos en que ámbito nos movemos. No creo que este sitio sea del todo inútil, puede servir como ejercicio de un derecho, en el sentido gimnástico del término: para que no se atrofie el músculo de la libertad.

Firma Cayetano Lupeña

Libreria Libro de Notas

2 comentarios en “Este sitio no sirve para nada”

  1. Cayetano escribe:

    Por si alguien tiene alguna duda sobre el asunto de la visibilidad, cuento una anécdota a modo de metáfora:

    Patxi Ibarrondo sufre una persecución y ensañamiento que llega incluso al seguimiento de aquellos sitios webs que se solidarizan con la campaña contra el acoso. Como muestra esta imagen: Una captura de las estadísticas del sitio. hay más perlas, pero no es cosa de insistir mucho en ello :)

  2. Jon Roman escribe:

    El pasado sábado día 5 aparecía una interesante entrevista a Manuel Castells con el título “El poder tiene miedo de Internet”.


    R. Por un lado, al permitirnos acceder a toda la información, aumenta la incertidumbre, pero al mismo tiempo es un instrumento clave para la autonomía de las personas, y esto es algo que hemos demostrado por primera vez en nuestra investigación. Cuanto más autónoma es una persona, más utiliza Internet. En nuestro trabajo hemos definido seis dimensiones de autonomía, y hemos comprobado que cuando una persona tiene un fuerte proyecto de autonomía, en cualquiera de esas dimensiones, utiliza Internet con mucha más frecuencia e intensidad. Y el uso de Internet refuerza a la vez su autonomía. Pero, claro, cuanto más controla una persona su vida, menos se fía de las instituciones.

    P. Y mayor puede ser su frustración por la distancia que hay entre las posibilidades teóricas de participación y las que ejercen en la práctica, que se limitan a votar cada cuatro años, ¿no cree?

    R. Sí, hay un desfase enorme entre la capacidad tecnológica y la cultura política. Muchos municipios han puesto puntos Wi-Fi de acceso, pero si al mismo tiempo no son capaces de articular un sistema de participación, sirven para que la gente organice mejor sus propias redes, pero no para participar en la vida pública. El problema es que el sistema político no está abierto a la participación, al diálogo constante con los ciudadanos, a la cultura de la autonomía, y, por tanto, estas tecnologías lo que hacen es distanciar todavía más la política de la ciudadanía.

Comentarios



Los comentarios están moderados. Puedes emplear las etiquetas básicas HTML para formatear e incluir enlaces. Los datos que recoge este formulario son: nombre, e-mail, hora y dirección IP origen: Son confidenciales y no se almacenan, venden ni distribuyen a terceros. Aviso legal.