¿Es posible otra globalización para todos?
30 Enero 2008Partimos de una premisa que para muchos de nosotros es una obviedad: millones de personas viven en la pobreza. Lo que convierte esta realidad en una obscenidad es nuestro modo de vida despilfarrador, la codicia insaciable por acumular para luego malgastar los recursos. Aún peor: El discurso economicista actual que justifica la tragedia, donde no caben las consideraciones éticas. José Ignacio Calleja se pregunta ¿Es posible otra globalización para todos?:
La ética sabe, desde luego, que una correlación de fuerzas tan desigual como la presente hace muy difícil una ‘alternativa’ en la gestión política y social de la actividad económica, como ha reclamado Alain Touraine. Pero, a la vez, la conciencia moral compartida nos obliga a indagar en varias perspectivas y, la primera de ellas, ésta: ¿Estamos, sólo y primero, ante una cuestión económica? Bien sabemos que no. Mucha gente piensa, y sabe, que la relación entre lo que sabemos, podemos, queremos y decidimos puede resolverse de varias formas más democráticas y menos economicistas que las presentes. El discernimiento ético no puede evitar, es cierto, la realidad y su ley fundamental: una dialéctica tan incómoda como ineludible entre lo humanamente deseable y lo históricamente posible, según factores muy diversos. Sin embargo, este posibilismo no ha de ocultarnos a las víctimas de un modelo de crecimiento tan despilfarrador como insostenible y excluyente. Sólo mirando desde ellas y sus necesidades es posible percibir, con auténtico realismo, las necesidades humanas de la economía; sólo ellas introducen una hermenéutica universalista en nuestros objetivos sociales y democráticos. En términos más concretos, «si no asumimos la causa de África como causa de la Humanidad, si no logramos el control político de la globalización económica y financiera -proclama Lula y le respalda Angela Merkel-, ¿qué futuro podemos aguardar?». [+]