Corazón y coraza
Lunes 28 Septiembre 2009 - Enviado por Cayetano LupeñaEstos días se celebra el Día Mundial del Corazón, digo estos días porque no queda muy claro si se “celebra” el día 25, el 27 como apunta la Fundación Española del Corazón, o si las actividades para este día han de programarse para el día 28 como señala la Organización Mundial de la Salud. En todo caso sirve como excusa a este modesto blog para hablar sobre el tema. El pasado día 25 de septiempre a las 11 de la mañana, Mikel Urkidi de Durango Irratia, Iñaki Lekuona jefe de cardiología para la comarca del duranguesado y del Hospital de Galdakao y un servidor, como representante de los enfermos, mantuvimos una charla, de media hora, sobre el tema.
A propósito de los días mundiales de tal o cual cosa que pretenden concienciar de un problema, muy oportuno el artículo de María José Hernández Lloreda, Abracadabra donde escribe: «Las campañas nos las tomamos muy en serio, pero no nos hemos tomado muy en serio si estamos consiguiendo el objetivo. Creemos que funcionan, deben funcionar porque no somos sólo animales, somos “animales racionales”. Así que el que está convencido “ve” que funciona, porque cree que funciona».
Tomo prestada, tambien, la cita de Isaac Asimov para resumir la sensación que tengo al respecto: “El aspecto más triste de la vida actual es que la ciencia gana en conocimiento más rápidamente que la sociedad en sabiduría”. Hoy sabemos mucho sobre las enfermedades del corazón, sus causas y afortunadamente la medicina, tecnológicamente hablando, ha conseguido importantes avances que salvan vidas una vez que el corazón se ha estropeado. Desde la investigación científica nos llegan noticias casi a diario de los nuevos conocimientos que aportan soluciones a futuro para esta verdadera pandemia de nuestro tiempo. Pero lo cierto es que no escarmentamos. Vayamos por partes.
Primero voy a asustarles un poco, para ponerles en situación, en el sitio web Durangaldea Cardio hay un contador de muertes por enfermedades cardíacas: Desde enero hasta la fecha han muerto, en España, cerca de 90.000 personas. En todo el mundo la cifra es mareante: 13 millones de personas, de las que 800.000 corresponden a latinoamérica. Es la primera causa de muerte en una sociedad de opulentos, otras sociedades se mueren antes de enfermedades que, entre nosotros, ya han sido erradicadas. La gripe porcina, rebautizada como gripe A, a su lado es un mero chiste. Y siguiendo la serie, en la comarca del duranguesado la cifra de afectados puede superar las 1.400 personas. ¿Es grave doctor?. Creo que sí. ¿Ustedes que creen?
En la charla pública que mantuvimos, Iñaki Lekuona, como otros muchos cardiólogos, insistía en las causas exógenas que propician la enfermedad: tabaquismo, obesidad, falta de ejercicio, alimentación inadecuada, etc., sin embargo saqué a colación un concepto más holístico: Nuestro modo de vida, esta sociedad que hemos creado entre todos, es un sistema diseñado (¿involutariamente?) para que acabemos enfermos. Una vida estresante, sujeta a múltiples exigencias para alcanzar el éxito, desorganiza un cuerpo que fue diseñado para ser utilizado de otra manera. No hay que olvidar que llevar una vida plena y feliz ayuda (y mucho) a nuestra salud. No son las partes, sino el todo lo que conduce a la enfermedad. No solo el corazón, toda esa increible y maravillosa maquinaria que es nuestro cuerpo se ve afectada por otra epidemia: Nuestro modelo de sociedad, de eso y otras muchas cosas han tratado en la VIII Reunión Anual Sociedad Vasco-Navarra de Psiquiatría celebrado este fin de semana en Durango.
Pero ¿que sucede cuando la enfermedad ya se ha instalado en nosotros?. Yo, como muchos otros, soy un enfermo crónico. Cuando sales del hospital con las cañerías (aká arterias) desatascadas del trombo (en el fondo el tratamiento de esta enfermedad es una cuestión de fontanería) te dan una serie de indicaciones genéricas y abstractas. Te sueltan de nuevo al mundo y a un sistema social que se resiste a entender que tú ya no puedes viajar a la misma velocidad que los demás, a esto se suman tus propios miedos, tu total ignorancia. Una sensación agobiante: El futuro que habías soñado parece que ya no podrá ser nunca. Hay que replanteárselo todo de nuevo, pero toda crisis es, tambien, una nueva oportunidad. Tambien puedes salir malparado y entrar en una dinámica depresiva, un círculo vicioso que agravará aún más la situación.
Un grupo de cardiólogos que trabajan en la comarca, encabezados por Iñaki Lekuona, vienen reclamando desde hace muchos años Centros de Rehabilitación Cardíaca para atender, recuperar y hacer un seguimiento de por vida a estos enfermos. No solo para evitar nuevos episodios coronarios sino, además, mejorar la calidad de vida del enfermo hasta niveles incluso superiores previos al primer infarto. Los Centros de Rehabilitación Cardíaca no solo sirven al que ya tiene una enfermedad coronaria, hoy sabemos cuales son los factores de riesgo, incluso podemos evaluar el nivel de riesgo con un margen de error mínimo. Y si una persona, aun no habiendo tenido un episodio cardíaco, tiene un alto nivel de riesgo coronario necesitaría los servicios que ofrece un Centro de Rehabilitación Cardíaca para disminuir las posibilidades de ganar un premio en esta macabra lotería.
Aún hay más datos y argumentos, esta vez para los amantes del ahorro y la contención del gasto sanitario público. Señalaba Iñaki Lekuona que en los países en los que hay implantado un sistema de rehabilitación cardíaca, citaba el caso de Canadá, la mortalidad, las recaidas e ingresos en urgencias disminuian drásticamente, un programa eficiente de educación en salud y hábitos de vida saludable se traducen en un ahorro de millones de euros en su sistema público de salud.
Algo tan sencillo como la aplicación de la ley antitabaco ha conseguido reducir un 10% los infartos de miocardio en el área de Barcelona, o la disminución de hasta un 36 por ciento de los infartos en comunidades de Estados Unidos y Europa en las que se prohibió el consumo de tabaco en lugares públicos comparándolas con otras donde no existen tales restricciones.
¿Qué ocurre en España? ¿Qué ocurre en Euskadi? ¿Qué ocurre en nuestra comarca?. La respuesta es la misma para todos los ámbitos: Arreglátelas como puedas. Pero seamos positivos, podemos tomar las riendas de nuestra vida y organizarla mejor. Los enfermos podemos organizarnos para crear infraestructuras (o utilizar racionalmente las existentes) que mejoren nuestra calidad de vida.
Ahora se cumple un año desde que planteé la creación de un Centro de Rehabilitación Cardiaca para la comarca del duranguesado. ¿Que ha ocurrido desde entonces?. He llamado a multitud de puertas políticas, sanitarias, privadas y no tengo por costumbre hacerlo más de una vez: Buenas palabras, interés fingido, sonrisas, palmaditas en la espalda, ya lo hablaremos, ya te llamaremos … Mi tiempo es valioso y si algo he aprendido es que si algo no funciona hay que buscar otros caminos más eficientes.
De momento hay preinscritas 140 personas para formar una asociación cuyo objetivo principal es la creación y puesta en marcha de un Centro de Rehabilitación Cardíaca para la comarca del duranguesado, dentro del Sistema de Salud Pública Gratuita y Universal, ubicado en Durango. Pero esto va para largo, porque para serles sincero ni mi salud ni mi ánimo son siempre buenos, tengo otras ocupaciones y lidiar con todo el tema burocrático y administrativo que conlleva montar una asociación supera mi capacidad. Necesitamos personas sanas y capaces que nos echen una mano. ¿Te apuntas?
Mientras tanto, a primeros de octubre, un pequeño grupo de nosotros hemos decidido iniciar actividades utilizando los servicios privados que ofrecen algunos gimnasios serios de la comarca (serios porque cuentan con médicos y programas especializados), apuntarnos tambien a actividades como Tai Chi, Yoga, programas de deshabituación al tabaco y refuerzo para aquellos que desean mantenerse alejados del mismo, cursos de cocina y dietética. Tambien quedamos para realizar marchas y paseos por distintos recorridos, etc. La cosa es empezar e ir conociéndonos y apoyarnos en los momentos difíciles. Si esperamos a que las instituciones y el sistema sanitario se tomen en serio este problema es muy posible que tengamos que adelantar nuestro entierro.
Entre nosotros hacemos una broma: Solo tienen que darnos largas y esperar a que nos muramos para que dejemos de molestar. Al menos por mi parte, y un pequeño grupo de enfermos activos, en la medida que podamos, seguiremos trabajando por que todos los enfermos, independientemente de su nivel económico o social, pueda acceder a un programa serio y eficiente para rehabilitarse. Desafortunadamente el voluntariado no es un valor en alza, afortunadamente aún existen personas que sienten que los problemas pueden resolverse, que es posible. Aunque la mayoría se empeñe en pintarnos de negro la realidad.
Una coraza contra el desánimo y la enfermedad. Es lo que necesitamos, lo vamos a conseguir porque muchos de nosotros ya no tememos a la muerte y amamos la vida. Esa cosa tan hermosa: el privilegio de levantarse cada mañana sabiendo que tienes un día más para gozar de la vida. ¿Hay mejor coraza conta el desánimo?
Cayetano Lupeña. El 27 de septiembre del 2009 en Mañaria
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28 Septiembre, 2009
Tambien sufrí un infarto hace dos de años, me ha gustado mucho todo lo que dices, gracias por el artículo. Me pondré en contacto contigo. Un abrazo
28 Septiembre, 2009
Hola Cayetano
Envié a la hemeroteca un artículo de Fernando Fantova, viceconsejero de asuntos sociales del gobierno vasco, publicado en el diario El Correo: ¿Ayudas o derechos sociales?. Muy oportuno en el caso que expones, según él un Centro de Rehabilitación Cardíaca sería un derecho, otra cosa muy distinta es la realidad. Espero equivocarme pero el tema que tratas creo que les importa poco.
Por cierto un artículo muy elaborado, aunque algo largo para los usos y costumbres de lectura de los internautas.
Saludos
28 Septiembre, 2009
Oí la entrevista por pura casualidad, muy interesante lo que contaba Iñaki Lukuona. ¿No podrías ponerla? Lo digo porque no creo que la haya escuchado mucha gente. Animo y adelante con esa asociación que quereís montar
28 Septiembre, 2009
Espero tu llamada Felipe. Lo que dices Lisa de colgar el MP3 estoy en ello, Mikel Urkidi tiene que pasarme la grabación y ver la manera de convertirla a un fichero de tamaño y calidad razonable. Media hora de grabación no es moco de pavo ;-)
28 Septiembre, 2009
Acuso recibo de este enlace a un documento remitido por Iñaki: Necesitamos una medicina menos perturbadora [PDF] Lectura muy recomendable.
28 Septiembre, 2009
Una pregunta, el título de este artículo coincide con el poema “Corazón Coraza” de Mario Benedetti. ¿Casualidad o ya lo conocías?. Saludos desde el otro lado del Atlántico.
28 Septiembre, 2009
“Nadie”: He corregido tu comentario para que se vea el enlace, lo habías escrito mal. No conocía el poema, así que es una casualidad. Gracias por el dato. Saludos
28 Septiembre, 2009
Pues algo de razón llevas cuando dices que: Nuestro modo de vida, esta sociedad que hemos creado entre todos, es un sistema diseñado para que acabemos enfermos Sobre todo cuando lees cosas como esta: Veintidós suicidios en 18 meses en France Telecom