Las castas de Osakidetza
21 Febrero 2008Toda gran organización se estructura en base a relaciones de poder. Las tensiones, hechas ahora públicas, dentro de Osakidetza van in crescendo a medida que pasan los años. De vez en cuando se representa, de cara al público, una obra de teatro. En ella se escenifica un interés del personal sanitario por la calidad del servicio que prestan a sus usuarios. Nada es blanco o negro, casi siempre: espantosamente gris.
Hay que distinguir entre los comportamientos individuales y los de la manada. Y dentro de Osakidetza, viéndolo desde fuera, los profesionales se organizan en manadas o si lo prefieren en castas. Los médicos se instalan en varios sindicatos y un colegio profesional, las enfermeras otro tanto, los técnicos no tienen colegio profesional (que sepamos), pero si un sindicato. El resto, las castas más bajas, auxiliares, limpieza, etc., la morralla se contentan con la representación sindical estándar. Un follón, pero solo aparente.
A estas alturas de la película hay algunas cosas evidentes. Una vez que los representantes de los médicos consiguieron sus objetivos (arrastrando tras de si al resto de los sindicatos) se acabó la colaboración con las castas inferiores. Ahora le toca a la casta de enfermería, cuya manada se refugia en una borda que llaman SATSE. Cuando vislumbran posibilidades de aumentar o mejorar sus privilegios lanzan lastre: A tomar por culo la unidad de acción y que el resto se las componga. Han aprendido la lección de la manada de los médicos. ¿Y el resto?. Pues no son mucho peores por que, sencillamente, no pueden. ¿Contamos aquí las divisiones entre los sindicatos que representan a las castas más bajas de Osakidetza?. Mejor no.
No es tampoco una casualidad la estrategia seguida por los responsables políticos de la sanidad vasca, saben de que pie cojea el personal sanitario. Para resolver el conflicto, basta ser mucho más cabrón y maquiavélico que la parte contraria. A medida que descendemos en el nivel de castas en Osakidetza, desciende tambien el nivel cultural y las habilidades sociales para desenvolverse en el complicado mundo del poder.
¿Donde quedan las pomposas declaraciones de mejora del servicio?. Sabían ustedes que muchos de los protocolos de actuación ante determinadas enfermedades no han cambiado en años. Usted, como paciente, importa una mierda. Eso sí, calle y pague sus impuestos, pues pertenece a una de las castas más inferiores: ciudadano con derecho a voto cada cuatro años.
