El noble arte de vender humo
8 Marzo 2008Carlos Boyero busca argumentos para combatir la tentación de ir a votar. El noble arte de vender humo.
Ante el peligro de que ese estado toxicómano sea contagioso y puedas acabar gritando euforizantes consignas, creyendo que estarás menos solo si te integras en las multitudes convencidas de que hay profetas filantrópicos y lúcidos con anhelo y capacidad para cambiar el estado de las cosas y de cualquier sacrificio personal a cambio de poder servir a su prójimo desde las heroicas jefaturas del Gobierno, me refugio en los malévolos retratos que le ha dedicado el cine a la casta política, empeñados en sembrar la duda o el escepticismo sobre esos presuntos seductores que aspiran al poder, confían en el supremo y adictivo valor de sus palabras para exaltar al personal, saben que las promesas son papel mojado una vez que se ha alcanzado el sagrado objetivo.