Hermana rata voladora

Domingo 3 Enero 2010 - Enviado por Cayetano Lupeña

Es imposible, del todo imposible, que una plaga como los seres humanos puedan convivir con los animales. A nadie se le ocurriría introducir osos y lobos en su antaño ámbito natural: Urkiola. ¿Se imaginan el corredor entre el parque de Urkiola y el Gorbea con osos y lobos?. A diferencia de la plaga de humanos, otros animales no entienden de fronteras y alambradas, tampoco tienen claro el concepto de propiedad privada. No creo que sean fáciles de convencer mediante campañas mediáticas de las bondades de autopistas o trenes de alta velocidad. Debemos agradecer a nuestros antepasados que exterminaran a todas estas alimañas. Gracias a Dios nadie se cree la leyenda (o mentira) de “Cómo San Francisco amansó, por virtud divina, a un lobo ferocísimo“. Cabe señalar que al lobo de Gubbio el poder de Dios se la traía al pairo, pero sospechaba que un hombre es un animal en extremo peligroso de ahí que al ver a Paco, el pobre lobo, saliera huyendo por patas.

Ahora toca exterminar a las ratas del aire, famosas antaño por representar a una paloma con rama de olivo, algún publicista imbécil la empleo como logotipo para representar la paz … o al espíritu santo uno de los atributos de la santísima trinidad. Molestan en casco viejo de Durango, molestan en la ciudad de Málaga donde incluso a una loca le han multado con 3.756 euros por dar de comer a las ratas voladoras. Hay que exterminar a todo bicho viviente, a todo competidor. Molesta la mierda de los perros, la mierda de las gallinas, la mierda de las vacas, la de los cerdos … molesta el caserío y la granja: Su suciedad, su escaso o nulo valor estético. Mejor Urdabai con museo y artista chulo, mejor Urkiola con diaporama para turista. Naturaleza caca. Por una Euskadi más limpia exterminemos palomas, perros, gatos, vacas, conejos, … y en vez de bosque inmensas plazas de cemento. Mucho más limpio e higiénico, no les quepa la menor duda.

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4 comentarios en “Hermana rata voladora”

  1. jon escribe:

    La cuestión es quejarse por algo.
    Por molestar a la gente del ayuntamiento. Que si los bares no cierran las puertas por la noche y hay ruido, que si la gente saca las bebidas a la calle y rompe botellas y todo lo que pilla a su paso, que si mean en las esquinas de los portales, que si los contenedores de la basura se usan mal, que si las cárcavas están ocupadas ilegalmente por los bares….y ahora las palomas.
    Reconozco que soy un amante de los animales y hasta hace poco de las personas; si se pierde la fe en la especie humana(como a mi me ha ocurrido), ¿por qué no en el resto de esas criaturillas de la creación?

  2. Cayetano escribe:

    Holas, lo que motivo a escribir esta entrada fue la multa de 3.756 euros por dar de comer a las palomas. Obviamente los excrementos de las palomas causan destrozos y habrá que resolverlo, no creo que el camino sea culpar a quien las da de comer. Con todo la idea central es la imposibilidad de convivencia entre los animales y las personas (tambien animales) … por aquello de la competencia por los recursos. Salu2

  3. null escribe:

    el ser humano es una pandemia, nos educan pra no respetar nada mas que nuestros propios bienes, asi nos va…
    Como bien decian BAP, derecho a la vida!

    y yo digo mas, derecho a la biodiversidad!

  4. Geroa escribe:

    Me ha gustado mucho tu artículo Cayetano. Habitualmente caemos en el error de criticar opiniones que son resultado de situaciones que afectan a otros, como el problema entre ganaderos y lobos. Pero cuando nos toca sufrirlo, como es el caso de las palomas ya no somos tan solidarios con los animales, si en realidad tienen los mismos derechos las palomas y los lobos.

    Como bien reflejas en tu artículo, cada vez existe una separación mayor entre el modo de vida rural y el urbanita. Todo el mundo nos sentimos ecologistas y exigimos con buen criterio a los habitantes del medio rural una implicación cada vez mayor con el cuidado de la naturaleza, a veces olvidándonos que gracias a su trabajo (el de los trabajadores del medio rural) durante miles y miles de años, podemos encontrar montes tan bonitos como el parque natural de Urkiola. Pero la cosa cambia si nos caga la palomita, pisamos la mierda del perrito de la vecina del quinto, o despues de la gaupasa de San Fermín se queda la ciudad literalmente cubierta de plásticos y cristales. ¿Qué nos ocurre? ¿Por qué entonces no nos sale la vena ecologista?

    A mi juicio todo es un problema de convivencia y gran parte de la culpa la tiene el cada vez mayor desconocimiento de la población urbana y mayoritaria, en temas relacionados con lo rural y lo natural. Hecho que es aprovechado por determinados gurús para hacer negocio con la sana sensibilidad ecológica de todos (creo que este es otro tema largo de hablar y de debatir aparte)

    Para terminar exponer que todavía existen en Europa lugares donde conviven predadores como los lobos y los osos con poblaciones numerosas, con ganaderos en el medio rural y junto a las grandes ciudades como Brasov y otras en Rumania, con montes y densidades demográficas parecidas a las que nos podemos encontrar en el corredor Urkiola – Gorbea, en la montaña alavesa o Navarra. Existen serios problemas de convivencia, accidentes, ataques al ganado. Pero el hecho de que las poblaciones de osos y lobos se mantienen o aumentan, a mi juicio es constatable e ilusionante. Otro tema muy distinto seria si aquella realidad social y natural se podría trasladar aquí, o en que medida. Un claro ejemplo lo tenemos con el rechazoque supone en los pueblos rurales del Pirineo navarro la reintroducción de osos foráneos. Aunque también cabe destacar que existen iniciativas interesantesque nos hacen albergar esperanzas.

    TRANSILVANIA Conviviendo con predadores CUATRO VIDEOS

Comentarios



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