Cuentos tibetanos. Nyugu
10 Abril 2008Entonces, en la oscuridad de la noche, apareció en los cielos el sol, y cuando el sol se apagó, la luna y las estrellas iluminaron el cielo y dieron luz al mundo. El sol, la luna y las estrellas aparecieron a causa de las buenas acciones pasadas de los dioses, y son para nosotros un recordatorio permanente de que nuestro mundo fue una vez un lugar hermoso y tranquilo, libre de codicias, sufrimientos y dolor.
(Referencia: Devan&Arte 02/08/2007)
Fuente: Cuentos populares tibetanos. Traducción, notas y ensayo preliminar Jordi Quingles. José Olañeta Editor. Barcelona. 1986. ISBN: 84-85354-31-6