<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	>
<channel>
	<title>Comentarios en: Los 400 golpes y uno más</title>
	<atom:link href="http://www.anboto.com/820/los-400-golpes-y-uno-mas/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.anboto.com/820/los-400-golpes-y-uno-mas/</link>
	<description>Punto de encuentro para los que viven a la sombra del Anboto</description>
	<pubDate>Fri, 16 May 2008 06:58:49 +0000</pubDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.5.1</generator>
		<item>
		<title>Por: Cayetano</title>
		<link>http://www.anboto.com/820/los-400-golpes-y-uno-mas/#comment-862</link>
		<dc:creator>Cayetano</dc:creator>
		<pubDate>Sat, 03 May 2008 07:35:45 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.anboto.com/?p=820#comment-862</guid>
		<description>Hola Arantza,

Tanto Javier Ortiz como yo mismo, nos acercamos a ese peligroso punto en el que percibimos la imposibilidad de actuar sobre nuestro entorno. Y cuando tratamos de "hacer algo" nunca es suficiente. Yo al menos creo que se requiere un esfuerzo enorme para  ser consecuentes en el entorno más cercano (familia, amigos, trabajo, etc.) si a esto añadimos, por decirlo de alguna manera, la situación mundial la cosa se complica hasta paralizarnos por la impotencia.

Lo que intentaba decir es que,frente a esa mirada enfocada en el horror hay otra que se enfoca, tambien, hacia aquello que tenemos bajo nuestros pies: Y que a veces es hermoso, No podemos alimentarnos "solo" del horror, aunque tampoco ignorarlo. Un equilibrio difícil

Por cierto, se pueden incluir enlaces usando etiquetas HTML, por poner un ejemplo. &lt;a href="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/1/18/D%C3%BCrer_Melancholia_I.jpg" rel="nofollow"&gt;Melancolía de Alberto Durero&lt;/a&gt; apuntaría a la imagen de este grabado disponible en la Wikipedia.

Un saludo y gracias por pasar</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Hola Arantza,</p>
<p>Tanto Javier Ortiz como yo mismo, nos acercamos a ese peligroso punto en el que percibimos la imposibilidad de actuar sobre nuestro entorno. Y cuando tratamos de &#8220;hacer algo&#8221; nunca es suficiente. Yo al menos creo que se requiere un esfuerzo enorme para  ser consecuentes en el entorno más cercano (familia, amigos, trabajo, etc.) si a esto añadimos, por decirlo de alguna manera, la situación mundial la cosa se complica hasta paralizarnos por la impotencia.</p>
<p>Lo que intentaba decir es que,frente a esa mirada enfocada en el horror hay otra que se enfoca, tambien, hacia aquello que tenemos bajo nuestros pies: Y que a veces es hermoso, No podemos alimentarnos &#8220;solo&#8221; del horror, aunque tampoco ignorarlo. Un equilibrio difícil</p>
<p>Por cierto, se pueden incluir enlaces usando etiquetas HTML, por poner un ejemplo. <a href="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/1/18/D%C3%BCrer_Melancholia_I.jpg">Melancolía de Alberto Durero</a> apuntaría a la imagen de este grabado disponible en la Wikipedia.</p>
<p>Un saludo y gracias por pasar</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Arantza Otaduy</title>
		<link>http://www.anboto.com/820/los-400-golpes-y-uno-mas/#comment-861</link>
		<dc:creator>Arantza Otaduy</dc:creator>
		<pubDate>Fri, 02 May 2008 22:37:41 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.anboto.com/?p=820#comment-861</guid>
		<description>Y todo ese cúmulo de sensaciones los resumió Durero en su grabado "Melancolía" (http://www.artehistoria.jcyl.es/genios/cuadros/3943.htm). Las personas melancólicas, son aquellas capaces de cuestionarse las cosas y hacerse mil preguntas sobre el origen de las cosas. No poder resolver esas dudas produce cierta tristeza en los hombres, creo que es esa tristeza la que refleja el señor Javier Ortiz. Así que, me imagino que es mucho más fácil una vida sin preguntas, tengan o no respuesta. Aunque con ello perdamos ese hermoso don de la humanidad que es la inteligencia.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Y todo ese cúmulo de sensaciones los resumió Durero en su grabado &#8220;Melancolía&#8221; (http://www.artehistoria.jcyl.es/genios/cuadros/3943.htm). Las personas melancólicas, son aquellas capaces de cuestionarse las cosas y hacerse mil preguntas sobre el origen de las cosas. No poder resolver esas dudas produce cierta tristeza en los hombres, creo que es esa tristeza la que refleja el señor Javier Ortiz. Así que, me imagino que es mucho más fácil una vida sin preguntas, tengan o no respuesta. Aunque con ello perdamos ese hermoso don de la humanidad que es la inteligencia.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Cayetano</title>
		<link>http://www.anboto.com/820/los-400-golpes-y-uno-mas/#comment-860</link>
		<dc:creator>Cayetano</dc:creator>
		<pubDate>Fri, 02 May 2008 21:01:06 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.anboto.com/?p=820#comment-860</guid>
		<description>Por cierto acabo de leerlo, &lt;strong&gt;Javier Ortiz&lt;/strong&gt; escribe en &lt;a href="http://www.javierortiz.net/jor/dedo/todos-somos-austriacos" rel="nofollow"&gt;Todos somos austriacos&lt;/a&gt;:

&lt;blockquote&gt;
Hacerse preguntas es un peligro. Imaginémonos que, en un rasgo de imprudencia, empezamos a pensar desde que nos levantamos. ¿Cómo se ha producido el café que vamos a tomarnos? ¿Cuántas horas de trabajo mal pagado nos vamos a beber? ¿Cómo se habrán fabricado las zapatillas que nos ponemos? ¿Y si son producto de la explotación del trabajo infantil, o de la miseria de inmigrantes chinas, encerradas (ellas también) en un sótano que nadie ve? ¿Quién y en qué condiciones ha fabricado en Taiwán o en Filipinas el transistor que encendemos para que nos cuente lo que va a ganar Zaplana en Telefónica?&lt;/blockquote&gt;

Un sin vivir ...

</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Por cierto acabo de leerlo, <strong>Javier Ortiz</strong> escribe en <a href="http://www.javierortiz.net/jor/dedo/todos-somos-austriacos">Todos somos austriacos</a>:</p>
<blockquote><p>
Hacerse preguntas es un peligro. Imaginémonos que, en un rasgo de imprudencia, empezamos a pensar desde que nos levantamos. ¿Cómo se ha producido el café que vamos a tomarnos? ¿Cuántas horas de trabajo mal pagado nos vamos a beber? ¿Cómo se habrán fabricado las zapatillas que nos ponemos? ¿Y si son producto de la explotación del trabajo infantil, o de la miseria de inmigrantes chinas, encerradas (ellas también) en un sótano que nadie ve? ¿Quién y en qué condiciones ha fabricado en Taiwán o en Filipinas el transistor que encendemos para que nos cuente lo que va a ganar Zaplana en Telefónica?</p></blockquote>
<p>Un sin vivir &#8230;</p>
]]></content:encoded>
	</item>
</channel>
</rss>
