Educando
5 Junio 2008Algunos de nosotros intuimos como está el patio: Más importante que ser es el tener. Interesante artículo de Luis Daniel Izpizua: Educando.
Hace unos días me encontré con la madre de un alumno mío. La conozco de antiguo, y hablamos de su hijo. La mujer estaba seriamente preocupada porque a su hijo, alumno del Bachillerato científico y que previsiblemente ingresará en la universidad el próximo curso, le ha dado por la filosofía. Casi indignada, se preguntaba por qué a su hijo le había entrado esa afición por lo volátil en lugar de interesarse como los demás por lo que hay -esa era su expresión para referirse a lo tangible-. Con gestos de irritación que iban en aumento y llevándose las manos a la cabeza, no cesaba en sus diatribas contra lo etéreo, lo volátil y lo inconcreto y de contraponerlos a lo que hay, que es lo que busca la gente razonable. Hasta que acabó por concretar el sentido que esa expresión tenía para ella: yo veo que los demás buscan lo que hay, y lo que hay es… el dinero. Ese era el objetivo de una vida, y la filosofía, por supuesto, no servía para alcanzarlo. Es más, quien se interesaba por la filosofía y cosas similares era porque estaba preocupado por sí mismo, por sus propios problemas, de ahí que ese interés rayara casi con la insania y constituyera un doble motivo de preocupación.