Manos arriba y el carné en la boca
11 Junio 2008Cada vez me interesan menos ciertas zonas de la Red, o por decirlo de otra forma, las áreas donde los Hijos de Puta© (crackers, spamers o burócratas al servicio de su señoría) puedan tener acceso o poder. Hay quienes aún menosprecian el poder de la estupidez y siguen escribiendo para informarnos de los peligros que nos atenazan. Félix Soria escribe, por ejemplo, La Blogosfera y la Red quitan el sueño a los “bienpensantes”
En el colmo del absurdo, una pléyade de institucionalistas –no sólo las eurodiputadas Mikko y Badía– afirman que la propuesta presentada en Bruselas sólo constata el interés de la clase política por los problemas de ética y de privacidad que generan los contenidos creados por los usuarios de la Red. Es decir, pese a que la prensa, la radio y la TV llevan decenios causando problemas de ética y de privacidad, sin que las instituciones hayan sido capaces de ponerles coto (el tomate así lo demuestra), el problema lo constituyen las páginas electrónicas…
¿No será que lo que realmente preocupa a los partidarios de etiquetados y registros es que la escasa inversión que requiere una bitácora deja la puerta abierta a que se difundan informaciones e ideas imposibles de manipular o aniquilar por quienes controlan el poder político y económico?