Ni pa mi lo quiero
11 Julio 2008Iñaki Azkuna Urreta (Durango, 1943) el actual alcalde de Bilbao, es licenciado en Medicina y Cirugía y Doctor cum-laude por la Universidad de Salamanca, especialista en cardiología y radiología. Fue profesor de Medicina Física y Radiología en la Universidad del País Vasco y ‘Assistant Etranger’ en el Hospital Broussais, de la Universidad de París. Desde 1973, trabajó como médico adjunto y jefe de sección del Hospital de Cruces (Baracaldo, Vizcaya) y a partir de 1976, Jefe de Servicio de Radiología. En 1981 fue nombrado Director del Hospital de Cruces. Entre los años 1983 y 1987 fue director general de Osakidetza. Desde el año 1991 hasta el año 1999 fue Consejero de Sanidad del Gobierno Vasco.
Estas son algunas referencias de su biografía. Ahora la nota demagógica: Azkuna acaba de ser dado de alta en un centro de Estados Unidos donde fue operado a finales de mayo para corregir las secuelas derivadas del tratamiento contra el cáncer de próstata. El que puede puede, el resto a Osakidetza.
11 Julio, 2008 a las 21:35
A ver si es verdad.
16 Julio, 2008 a las 17:32
Bueno, que queréis que os diga, yo si tuviera pasta y mi vida estuviese en juego iría hasta a Gambia para que me pasase revista un curandero de la etnia Manjallos, si con eso conseguía quedarme una semanita más en el mundo de los vivos.
Y supongo que como yo, todo bicho viviente, o ¿no?
Desde luego, los que no tenemos dinero, ni escavadoras, ni mangoneamos en el poder, no nos queda otra que jodernos con Osakidetza (y con un poco de suerte ir al Opus a Pamplona), pero pudiendo ir a que te atiendan a un país que invierte casi la mitad de nuestro producto interior bruto en el desarrollo de tratamientos médicos, que llegarán a Euskadi allá por el 2015, y que te dejan hasta rejuvenecido, pues yo también iría. Pero después de conocer esta noticia del que mangoneaba en Osakidetza rezo a Dios (y eso que soy ateo), para no ponerme malito, no sea que me ingresen en Txagorritxu o Cruces o Nuestra Señora de Aranzazu, con 5 personas más en la habitación y con unas enfermeras de mala leche porque cobran poco.