Especialistas del corazón de todo el mundo se reunen en Barcelona en el Congreso Internacional de Cardiología, del 2 al 6 de septiembre. En este tipo de eventos (20.000 asistentes y 200 stands) aparecen médicos estrella junto a personalidades políticas y empresas multinacionales de la salud (farmaceúticas y tecnológicas) en un hermoso compadreo mediático como las felicitaciones a la ministra de sanidad por su incumplida y chapucera ley antitabaco.
Es innegable que se ha avanzado mucho en el tratamiento de las enfermedades coronarias, siempre que los afectados tengan recursos para acceder a dichos avances. La sanidad pública, en el País Vasco, ofrece un razonable tratamiento de estas enfermedades. Sin embargo el deterioro de la sanidad pública vasca de un tiempo a esta parte (conflictos laborales y constantes reformas encaminadas a sustituir la gestión médica por la económica) han estancado programas orientados a la prevención y tratamiento extra-hospitalario de los enfermos.
Por un lado, el tratamiento preventivo de los factores conocidos, como escribe Alfonso del Río Ligorit: Los dos factores de riesgo encontrados con más frecuencia son el hábito tabáquico y las dislipemias, seguidos por los factores psicosociales (estrés y depresión), obesidad abdominal, diabetes mellitus e hipertensión … #
Por el otro, programas de rehabilitación cardiaca, como señala Luis Pintor: Los programas de rehabilitación cardiaca se han convertido en la clave de la prevención secundaria tras los episodios de daño miocárdico al reducir la mortalidad y mejorar la tolerancia al ejercicio, la capacidad funcional, la presión arterial y los síntomas de angina y disnea, así como el funcionamiento psicosocial. Entre los elementos de la mayor parte de los programas de rehabilitación destacan el entrenamiento con ejercicios físicos, la modificación de los factores de riesgo, proporcionar información, la supervisión médica, la rehabilitación laboral y el asesoramiento psicológico. #
Se ahorrarían muchos recursos en la sanidad pública vasca si se aplicaran políticas de educación y prevención (tampoco hay programas de rehabilitación para enfermos cardiacos tras su estancia hospitalaria, ni apoyo para sus familiares). Iñaki Lekuona (Hospital de Galdakao) escribía en febrero de 2005 el Diario El País: Los médicos de hospitales del País Vasco, llevamos denunciando desde hace tiempo, y en los últimos meses con mayor vehemencia y fortuna, que el Sistema Sanitario en general y el de Euskadi en particular está enfermo. #
La sanidad vasca está viviendo de las rentas de un trabajo importante realizado en sus inicios, ha ido degenerando y perdiendo calidad porque los profesionales de la sanidad han entrado en una espiral burocrática incapaz de ilusionarlos.
El número de enfermos cardiacos aumenta (un precio a pagar por el modelo de vida que hemos escogido) y no vemos que, en el ámbito local (donde realmente vivimos los ciudadanos), se destinen recursos para paliar el problema (problemas verdaderos). Prevención, apoyo social y sicológico a quienes ya padecen alguna de estas enfermedades en nuestra comarca y a los familiares. Aquí no tenemos nada como, por ejemplo, el Programa Comunitario de Rehabilitación Cardíaca desarrollado por el Instituto Valenciano del Corazón.
Ni tan siquiera hay un punto de encuentro donde los enfermos de la comarca puedan reunirse o plantear sus problemas. Un primer paso puede ser utilizar las herramientas que ofrece Internet como es este Grupo de Discusión: Durangaldea-Cardio.
Referencias:
Redacción: Cayetano Lupeña