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Artículos guardados en la categoría ‘Sanidad’

Continuamos con el siquiatrico de Zaldibar

7 Noviembre 2006
Se publica hoy un interesante resumen de Raquel Calvo sobre la visita de Gabriel Inclán a Zaldibar. Llama la atención la opinión de Javier Lliró, director del centro piquiátrico, que apunta que las 204 camas con las que cuenta el hospital «están prácticamente al 100% de su capacidad y hoy no son pacientes externalizables. La realidad es tozuda» y que «la intención es mantener unas condiciones dignas en el hospital, mientras se profundiza en las actividades externas» refiriéndose, ojo al dato, a 9 pacientes que comparten pisos tutelados. El hospital lleva profundizando en el tema más de diez años y los pacientes a tutelar se cuentan por miles en toda Bizkaia, sin hablar de las deficiencias en temas relacionados con su inserción social y laboral. Si el hospital está, al día de hoy, al máximo de su capacidad, la solución no es disminuir su superficie.

Se supone que son los profesionales de la siquiatría quienes han de diseñar las políticas sanitarias y no los gestores económicos. ¿A quien pretenden engañar?. Los enfermos nunca han importado, no son rentables políticamente, la operación Zaldibar es simplemente económica y los argumentos relacionados con el hospital meras acciones cosméticas.

Tambien es curiosa la actitud del equipo médico y sanitario del hospital, por un lado quejas en privado, por el otro: silencio y enculado público: Poderoso caballero es Don Dinero. Suponemos que el personal médico y sanitario tendrá algo que decir, disponen del sistema de comentarios o pueden enviar su opinión a nuestro correo electrónico.

Referencias:

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El pelotazo de los locos

4 Noviembre 2006
Noticia de la inaguración del Hospital en el año 1928
Gabriel Inclán, consejero de sanidad del gobierno vasco, aterriza este lunes en el municipio de Zaldibar. En un oscuro tejemaneje, el ayuntamiento de Zaldibar se apropiará de 45.000 metros cuadrados que ahora ocupan el parque del Hospital Psiquiátrico. Ese parque servía a los enfermos como expansión, para muchos pacientes el único espacio del que disponen para salir al exterior en años de reclusión. A nadie le importa la situación de los enfermos de larga y media estancia, a nosotros tampoco: si para relajarse necesitaban pasear lejos de miradas desconfiadas, ahora bastará con elevar la medicación. Mucho más barata que el precio del metro cuadrado en la municipalidad.

Basta con seguir la pista del dinero, empresas implicadas, relaciones con instituciones, etc. Pero tenemos pocos datos: En unos terrenos de titularidad pública se van a construir 358 viviendas (aunque se especula que pueden ser 400), 128 de protección oficial y 230 a precio libre de mercado. De entrada, el asunto apesta. ¿Qué pretende financiar el simpático de Inclán con los beneficios obtenidos? ¿Mejores condiciones para el Hospital? Conociendo sus broncas permanentes con personal y sindicatos de la sanidad pública me temo que no.

Al hilo de la afición de nuestros políticos por la construcción nacional interesante el artículo que se reproduce en Páramo de Durango: Especulación urbanística y corrupción. ¿Estamos locos? ¿Nos volverán locos?. Y, si como señalan las estadísticas, aumenta la población (de ahi que el negocio del ladrillo sea un chollo) y tambien las enfermedades mentales (por el agobio de pagar la hipoteca, notarios, tasas municipales, etc.) ¿Cómo podrán mejorar o ampliar el Hospital?

¿Estamos locos o qué?

¿Empeora la salud de los ciudadanos?

20 Setiembre 2006
Entre los facultativos y personal de hospital que atiende a enfermos de Vizcaya se tiene la impresión de un aumento de enfermedades alérgicas y cánceres de todo tipo en personas provenientes del área del duranguesado. Es simplemente un rumor, una impresión, no hay (que sepamos) estudios epidemiológicos que avalen esta impresión. Estamos recavando información y reuniendo algunos documentos que avalen o descarten esta sensación entre el personal sanitario. Si disponeis de información o documentos que pueden ayudar a aclarar cual es la situación podeís poneros en contacto usando este correo electrónico.

Tenemos constancia de informes, del año 2004 y 2005, que ponen en evidencia la mala calidad del aire que respiramos. Sobre lo que no se investiga ni se informa no hay problema. Las preguntas a responder son las siguientes:
  • ¿Existen estudios epidemiológicos o estadísticas sobre la incidencia de enfermedades pulmonares, alergias, cánceres, etc. relativos a la comarca del Duranguesado?
  • ¿Se analiza la composición del agua potable y el aire en relación a la presencia de metales pesados y o sustancias químicas nocivas?
  • ¿Influye la llamada contaminación electromagnética? (transporte alta tensión, exposición a las microondas: inalambricos, wifi, telefonía móvil, etc.) ¿La contaminación acústica?
  • ¿cambios en hábitos alimenticios y calidad de los productos? ¿Forma de vida? ¿Aumento del stress? ¿Tabaquismo?
  • Desde hace más de 4 años se sabe de la «de mala calidad» del aire que respiramos, la situación ha ido empeorando ¿Qué medidas se están tomado? ¿y tú, sigues abusando del coche?

Toda información que podaís enviarnos será de gran ayuda. Tambien podeis expresar vuestras dudas u opiniones usando el sistema de comentarios de este blog.

Referencias:

Empresas potencialmente contaminantes. Duranguesado:

Factores dependientes de los ciudadanos:

  • Uso racional del coche. Empleo de transporte público
  • Hábitos saludables: Alimentación ejercicio
  • Salud laboral.
  • (…)
  • Etc.

Referencias:

Este artículo está incompleto. Es un esbozo que se irá modificando a medida que se reciban más sugerencias o aportaciones.

Grupo de apoyo para familiares y enfermos del corazón

3 Setiembre 2006

Especialistas del corazón de todo el mundo se reunen en Barcelona en el Congreso Internacional de Cardiología, del 2 al 6 de septiembre. En este tipo de eventos (20.000 asistentes y 200 stands) aparecen médicos estrella junto a personalidades políticas y empresas multinacionales de la salud (farmaceúticas y tecnológicas) en un hermoso compadreo mediático como las felicitaciones a la ministra de sanidad por su incumplida y chapucera ley antitabaco.

Es innegable que se ha avanzado mucho en el tratamiento de las enfermedades coronarias, siempre que los afectados tengan recursos para acceder a dichos avances. La sanidad pública, en el País Vasco, ofrece un razonable tratamiento de estas enfermedades. Sin embargo el deterioro de la sanidad pública vasca de un tiempo a esta parte (conflictos laborales y constantes reformas encaminadas a sustituir la gestión médica por la económica) han estancado programas orientados a la prevención y tratamiento extra-hospitalario de los enfermos.

Por un lado, el tratamiento preventivo de los factores conocidos, como escribe Alfonso del Río Ligorit: Los dos factores de riesgo encontrados con más frecuencia son el hábito tabáquico y las dislipemias, seguidos por los factores psicosociales (estrés y depresión), obesidad abdominal, diabetes mellitus e hipertensión … #

Por el otro, programas de rehabilitación cardiaca, como señala Luis Pintor: Los programas de rehabilitación cardiaca se han convertido en la clave de la prevención secundaria tras los episodios de daño miocárdico al reducir la mortalidad y mejorar la tolerancia al ejercicio, la capacidad funcional, la presión arterial y los síntomas de angina y disnea, así como el funcionamiento psicosocial. Entre los elementos de la mayor parte de los programas de rehabilitación destacan el entrenamiento con ejercicios físicos, la modificación de los factores de riesgo, proporcionar información, la supervisión médica, la rehabilitación laboral y el asesoramiento psicológico. #

Se ahorrarían muchos recursos en la sanidad pública vasca si se aplicaran políticas de educación y prevención (tampoco hay programas de rehabilitación para enfermos cardiacos tras su estancia hospitalaria, ni apoyo para sus familiares). Iñaki Lekuona (Hospital de Galdakao) escribía en febrero de 2005 el Diario El País: Los médicos de hospitales del País Vasco, llevamos denunciando desde hace tiempo, y en los últimos meses con mayor vehemencia y fortuna, que el Sistema Sanitario en general y el de Euskadi en particular está enfermo. #

La sanidad vasca está viviendo de las rentas de un trabajo importante realizado en sus inicios, ha ido degenerando y perdiendo calidad porque los profesionales de la sanidad han entrado en una espiral burocrática incapaz de ilusionarlos.

El número de enfermos cardiacos aumenta (un precio a pagar por el modelo de vida que hemos escogido) y no vemos que, en el ámbito local (donde realmente vivimos los ciudadanos), se destinen recursos para paliar el problema (problemas verdaderos). Prevención, apoyo social y sicológico a quienes ya padecen alguna de estas enfermedades en nuestra comarca y a los familiares. Aquí no tenemos nada como, por ejemplo, el Programa Comunitario de Rehabilitación Cardíaca desarrollado por el Instituto Valenciano del Corazón.

Ni tan siquiera hay un punto de encuentro donde los enfermos de la comarca puedan reunirse o plantear sus problemas. Un primer paso puede ser utilizar las herramientas que ofrece Internet como es este Grupo de Discusión: Durangaldea-Cardio.

Referencias:

Redacción: Cayetano Lupeña

¿Síndrome postvacacional o trabajo tóxico?

2 Setiembre 2006

Artículo escrito por Iñaki Piñuel y publicado en el diario El Correo

Iñaki Piñuel es Licenciado en Psicología, Psicólogo del Trabajo y de la organizaciones y Executive MBA por el Instituto de Empresa de Madrid. Es uno de los mayores especialistas reconocidos y pionero en la investigación y divulgación del Mobbing o acoso psicológico en el trabajo en el ámbito español y europeo. Durante casi dos décadas ha trabajado como Consultor especialista en Formación de Directivos y ha sido Director de Recursos Humanos en varias multinacionales de alta tecnología. En la última década ha desarrollado una intensa dedicación como psicólogo al apoyo asistencial terapéutico a las víctimas de acoso psicológico en el trabajo y a la divulgación científica en esta materia. En la actualidad es profesor titular en la Universidad de Alcalá (Madrid) en Organización y Recursos Humanos.

¿Síndrome postvacacional o trabajo tóxico?

Acuñado por primera vez a finales del verano de 2000 por el especialista en salud laboral Angel Cárcova, el síndrome postvacacional es un concepto relativamente nuevo con muy poca entidad aún en la investigación académica. Describe en realidad una dificultad de adaptación al trabajo tras la finalización de las vacaciones que afecta a un número creciente de trabajadores. Esta inadaptación conlleva una serie de cuadros en forma de síntomas físico-psíquicos, que suelen remitir normalmente al cabo de pocas semanas. Puede definirse como una reacción adversa de inadaptación como resultado de la vuelta después de un período vacacional a un tipo de trabajo cuyas negativas condiciones psicosociales producen un auténtico rechazo del organismo del trabajador afectado.

Hay 6 grupos de síntomas que suelen presentarse como más característicos de este síndrome:

1. El cansancio o agotamiento emocional, caracterizado por pérdida de energía, apatía, abulia, desmotivación, lasitud. Se trata de una especie de agotamiento o fatiga más psicológica que física. No puede con el trabajo. Le superan las tareas más nimias. Es más un bloqueo psicológico que físico.

2. Retirada e introversión social en el ámbito del trabajo. El trabajador no tiene ganas de relacionarse con los demás en el trabajo. Puede adoptar una actitud pasiva, distante o mantener el mutismo. Disminuye su participación, y sus relaciones e intercambios con los demás pueden verse reducidos de manera significativa.

3. Sentimientos negativos hacia el trabajo y sensación de horizonte profesional cerrado o agotado. Pesimismo profesional. No percibe que el propio desempeño en el trabajo pueda ser gratificante. Las recompensas o niveles de realización que puede esperar en el próximo período del trabajo son escasas o nulas.

4. Desarrollo de una variada gama de síntomas psicosomáticos de estrés. Se suelen presentar cuadros de angustia, ansiedad, dolor precordial, taquicardias, dolores musculares o articulares, cefaleas, sofocos, ahogos, temblores, inquietud, nerviosismo, etcétera.

5. Aparición repentina de cambios bruscos en la personalidad. Se producen cambios en la forma de ser del trabajador. Se incrementa la irritabilidad, la persona aparece triste, desarreglada en su aspecto externo, con llantos o ganas de llorar, con frecuentes discusiones o broncas con su familia. Presenta pesimismo existencial. Manifiesta ideas negativas hacia sí mismo, su capacidad o su talento profesional, ideas negativas hacia su trabajo, sus compañeros, jefes, el entorno laboral, y mira al futuro con desconfianza o incluso desesperación, anticipando cosas malas que le van a ocurrir en su trabajo.

6. Alteración de los patrones de sueño. Se producen problemas para dormir. Puede presentar problemas para conciliar el sueño o despertar temprano y no poder ya dormirse. En cualquier caso la persona no descansa con el sueño.

Cada vez somos más los investigadores que relacionamos la emergencia de este nuevo síndrome con la existencia de otros fenómenos que pueden estar causándolo, como son los denomidados riesgos laborales psicosociales. En concreto el ‘mobbing’, el estrés o el ‘burnout’. Son muy a menudo los trabajadores que padecen a lo largo del año condiciones de trabajo psicosocialmente tóxicas los que al volver al trabajo presentan este tipo de cuadros. El síndrome postvacacional no sería entonces más que un epifenómeno propio del organismo de un trabajador dañado a lo largo del año, que simplemente se revuelve y se resiste a regresar a un lugar de trabajo en el que sufre enormemente.

La presión de la organización, las apreturas económicas y familiares, la situación del mercado laboral y algunos otros factores incrementarían la disonancia cognitiva de los trabajadores que, a pesar de estar expuestos a un riesgo laboral psicosocial creciente, se someten sin remedio a condiciones laborales lesivas por su toxicidad. Así, por ejemplo, el estrés es algo a lo que estamos tan aclimatados que sólo nos damos cuenta de que lo sufrimos tras un período como el vacacional en el que nos hemos visto libres de él por un tiempo.

Muchos trabajadores están asimismo ‘quemados’ por el ‘burnout’ o síndrome del trabajador quemado, y no lo saben. Sólo notan con inquietud que cada vez sufren más intensamente problemas psicosomáticos a la vuelta del verano. Otros son víctimas de un proceso de persecución laboral conocido como ‘mobbing’ o acoso psicológico en el trabajo, que muchos todavía, y a pesar de la divulgación del fenómeno, trivializan y banalizan. El retorno postvacacional al ‘acoso nuestro de cada día’ cursa con crisis de ansiedad, ataques de pánico o reacciones psicosomáticas diversas.

Ante todas estas situaciones de castigo laboral el organismo se rebela y finalmente transmite el conflicto a través de las señales de alarma, que son siempre las somatizaciones típicas. El síndrome postvacacional no manifiesta más que la repugnancia, el miedo o el terror de nuestro organismo a regresar, a la vuelta de las vacaciones, a un lugar de trabajo que se ha convertido hace tiempo en un ‘gulag’ o un ‘lager’ laboral.

A pesar de que es un imperativo de la Ley de Riesgos laborales, son pioneras y aún relativamente pocas las empresas y administraciones que incorporan la evaluación del riesgo laboral psicosocial en el que pueden estar inmersos sus trabajadores por efecto del ‘mobbing’, del estrés o del ‘burnout’. Por todo ello, ante la realidad del síndrome postvacacional es necesario cuestionarnos acerca del riesgo psicosocial a que nos expone nuestro trabajo o simplemente preguntarnos, tal y como señala el sociólogo español Enrique Arrojo, si no habrá llegado ya el momento para muchos de nosotros de abandonar un trabajo que resulta crecientemente tóxico por inhumano.

Artículo escrito por Iñaki Piñuel y publicado en el diario El Correo

Referencia: El Refugio.

Debate sobre el déficit sanitario público

18 Setiembre 2004

Si todavía estoy vivo es gracias al doctor Iñaki Lekuona y a todo el equipo del servicio de cardiología del Hospital de Galdakao. El día 18 de Septiembre de 2004 el diario El País publicaba una carta suya donde plantea esta pregunta ¿Cómo se puede explicar esta paradoja, estar en la cola del gasto europeo sanitario y tener una de las mejores redes sanitarias de Europa?.

Las quejas y reclamaciones del personal sanitario no están bien vistos por la ciudadanía: suponen que es un colectivo privilegiado. He de reconocer que no todos los profesionales de la sanidad tienen igual nivel, algo que sucede en todos los grupos profesionales.

Sin embargo el servicio que presta el equipo de cardiología de Galdakao y la capacidad del señor Lekuona avalan y dan credibilidad a su mensaje. No puedo decir lo mismo de los gestores políticos de la sanidad pública, ni tampoco de aquellos que abogan por el desmantelamiento de la red sanitaria pública. Es por esto, como señala Lekuona, que sería de justicia y de interés que todos los ciudadanos conocieran la situación y que sirviera para que la sanidad pública mejorara en todos sus aspectos.

Cayetano Lupeña

Un tema de debate.

Doctor Iñaki Lekuona.
Servicio de cardiología. Hospital de Galdakao

Diario El País 18 Septiembre 2004. Sección de cartas al director.

Desde hace unas semanas está abierto el debate sobre el déficit sanitario en España. De hecho El País ha dedicado el pasado lunes dos páginas para abordar este problema tan serio y ha tocado por encima las diferencias salariales del personal médico en las distintas autonomías.

En España se utiliza el 5,9% del PIB, uno de los más bajos de la EU-15, cuyo promedio es del 7,5%. Si en lugar del tomar el porcentanje del PIB que en España gasta la sanidad pública tomamos el gasto público sanitario por habitante, vemos que el español es 1.131 unidades de poder de compra (upc), el más bajo de la UE-15 (tras Grecia) cuyo valor promedio es de 1.730 upc.

España gasta en sanidad el 65% de la media europea. A pesar de que existen múltiples problemas por resolver (pésima educación sanitaria, abusiva utilización de los servicios de urgencia, falta de confort en los hospitales, excesiva demora en la consulta de especialidad, pruebas diagnósticas, intervenciones quirúrgicas, escaso tiempo de visita al médico) tenemos una de las mejores redes públicas de Europa, aunque desde hace años con un importante déficit sanitario.

¿Cómo se puede explicar esta paradoja, estar en la cola del gasto europeo sanitario y tener una de las mejores redes sanitarias de Europa?

La respuesta es compleja, pero la más importante de las causas es que el personal sanitario recibe los sueldos más bajos de Europa.

Cuando me refiero a personal sanitario hablo de médicos, enfermeras/os, administrativos, celadores, gestores, etcétera. Es un colectivo de más de 150.000 trabajadores. Que un médico especialista de hospital después de 21 años de profesión gane entre 35.000 y 52.000 euros brutos al año suena a burla. Las diferencias se establecen entre exclusividad y guardias fundamentalmente.

Que un médico especialista de hospital que atiende a un ciudadano a las dos de la noche de un domingo por un infarto o le intervenga de una perforación gástrica, etcétera, gane 12 euros la hora es un sarcasmo.

Que una enfermera de plante gane 4 horas la hora en horario nocturno, cuando cualquier persona no cualificada por acompañar a un paciente gane 6-8 euros la hora es sencillamente una tomadura de pelo.

La sanidad pública tiene como principal cliente al ciudadano, pero el personal sanitario no es menos cliente.

La falta de motivación del personal sanitario, las nulas posibilidades de progresar, la ausencia de desarrollo profesional, los bajos sueldos y un largo etcétera merecen ser debatidos.

El Tribunal Europeo de Justicia dictó una sentencia en octubre de 2003 en favor de que las horas de guardia fueran pagadas al menos como jornada ordinaria. El Tribunal Supremo de España ha ratificado recientemente esta sentencia. Hasta ahora no se ha modificado el sistema retributivo.

En resumen, creo que sería de justicia y de interés que todos los ciudadanos conocieran la situación y que sirviera para que la sanidad pública mejorara en todos sus aspectos, en base a una decisión de acabar con el déficit sanitario.

Doctor Iñaki Lekuona.
Servicio de cardiología. Hospital de Galdakao

Otras referencias:

Sitios que apuntan a esta noticia: