
Por Lucas Santos
La tierra es la música. Los dinosaurios (Víctor Manuel, Ramoncín, etc…) son los animales mejor adaptados al actual estado, salvaje, de las cosas. El Tyrannosaurus (del gr. “lagarto tirano”) es el animal dominante. Es el rey de todas las especies que pueblan la tierra. No tiene piedad ni compasión, ni con sus congéneres, ni con sus enemigos (SGAE). Éste animal a dejado claro que no dejará su trono bajo ningún concepto.
Ahora se aproxima un gran meteorito (internet) a la tierra. La tierrra tiembla, se tambalea y los dinosaurios se agrupan y eligen a su representante (Sinde) para que salve a sus asociados. Comparten beneficios y emolumentos con los políticos de turno a cambio de crear la ley que les proteja de la hecatombe que se aproxima. Crean una ley a medida y a todas luces injusta. El tiranosaurio no mira a quien pisa, está en su naturaleza. El meteorito sigue su camino (no hay camino, va por donde quiere) y la suerte está hechada.
La tierra tiene que ser libre. Internet debe ser una verdadera autopista de la información. Sin escalas y sin escalones. Información horizontal accesible a todo el mundo y gratis, es decir debe ser un derecho fundamental.
El meteorito nos hará libres.