Ana Torroja cantaba en libertad
Lunes 26 julio 2010A veces es difícil separar el valor de la obra de un artista de su biografía. Hay artistas, músicos en concreto, que me gustaban como es el caso de Ana Torroja. La tipa, socia de la SGAE, fue requerida por la Agencia Tributaria por una deuda fiscal que ascendía a 655.000 euros. Ana Torroja alegó ante Hacienda que no era residente fiscal en España. Pero sus discos se venden en España y tambien recibe pasta de SGAE. Pues vale. Pero no es la única. Ana Torroja y otros artistas apoyan públicamente la doctrina ACTA. ¿Qué es ACTA?
Se trata de criminalizar a los usuarios y convertir a los proveedores de acceso a Internet en cómplices y policías de una política de endurecimiento penal en la persecución de las infraciones de derechos de autor. Ustedes dirán que los autores tiene derecho a proteger su trabajo, estoy de acuerdo, pero detrás de todas estas presiones está en juego la neutralidad de la red. ACTA es en el fondo una excusa para limitar, aún más, los derechos de libre circulación de información en la Red.
Ahora me es imposible escuchar una canción de Ana Torroja, del todo insoportable, una hipócrita más.




